jueves, 4 de diciembre de 2008

CARTA ABIERTA PARA MI AMIGA INVISIBLE

Esta imagen es mi amiga invisible.

Estimada amiga Carmen :

Recibir tu carta, tan esperada ella, como sorprendente, ha servido para alegrarme todo lo que me queda del presente mes de diciembre y también y como poco, para el año 2009 al completo.

Nunca me habría podido imaginar, que mi Amig@ Invisible viviese a tantísimos kilómetros de distancia física de donde yo resido.

Me es muy grato comprobar por otra parte, que nuestro común idioma salta el charco y nos puede reunir en idénticos anhelos y deseos de amistad.

Tus obsequios son, cómo diría yo, sencillamente maravillosos. Y tus explicaciones, francamente muy oportunas e instructivas.

Sé, por la experiencia de mi madre, que los trabajos hechos a mano tienen un valor incalculable, y lo sé y lo aprecio mucho por el cariño que has puesto en los pañitos que me has enviado, pintados por tus propias manos, y además con una puntilla muy graciosa en derredor.

También te doy las gracias por la pulsera que le has regalado a mi hija, seguro que cuando venga del Instituto se quedará con la boca abierta. Ella también tiene una muñeca de Madagascar hecha por los indígenas de esas tierras. Mi hija tiene 16 años, o sea que es una adolescente, y está estudiando 1º de Bachillerato.

De ahora en adelante, y cuando vea en las calles de mi entorno los puestecitos con trabajos realizados por indígenas suramericanos llegados a España como inmigrantes, si de siempre me han llamado mucho la atención y les he comprado algo para regalar a terceros, ten por seguro que a partir de ahora, mi recuerdo siempre volará hasta tu persona que también reconoces el mérito de este peculiar modo de ganarse la vida.

Yo tengo familia directa, viviendo en Brasil y aquí, a varias amistades que emigrando a Venezuela regresaron inundados de su amplia cultura. Por mi parte leo, porque me encantan, algunos de los libros publicados en Hispano América. Al blog de mi marido, se asoma a veces un poeta amigo, que escribe rimas y versos muy parecidos a los del fallecido mexicano Octavio Paz. Siempre se lo decimos, y él nos asegura que no le plagia, pero que le copia el estilo siempre que se tercia porque le encanta.

Amiga Carmen: Para terminar, quiero decirte que acepto de todo corazón el afecto, el abrazo y el cariño que tú me envías desde tu tierra, y que yo te correspondo con la misma y colmada medida. El viajar hasta México para una “quedada” ya lo veo más difícil, pero nunca se sabe. Aquí, también tienes tú tu casa.

Con todo mi cariño te deseo mucha suerte y que pases unas

¡Felices Navidades!


Ahora va los regalos










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